5 mentirillas sobre el kamishibai

¿Conoces el kamishibai? Aquí te presentamos 5 mentirillas que seguro haz escuchado sobre este hermoso y tradicional arte de narración oral japonés.

por Tamara Reyes P.


Kamishibai o Teatro de papel es una forma de narración oral de origen japonés cuyo origen se remonta a un periodo intermedio entre la década de 1920 y 1930 en Japón, cuando los padres japoneses devastados por la guerra y sin tener con qué alimentar a sus familias salieron a las calles a vender dulces, pero para atraer a los niños e invitarlos comenzaron narrar historias ilustradas con láminas de papel y un teatrillo de madera llamado butai. Ese fue el origen del kamishibai



1.- Un arte milenario...

Se dice que el kamishibai es una tradición milenaria pero lo cierto es que la forma narrativa en que lo conocemos actualmente no es anterior al siglo XX. Lo que si se puede reconocer es la importante influencia que tuvieron otras formas de narración oral japonesas en él y sobre todo la llegada del cine mudo y de los comics americanos a Japón. Se podría decir que el tatara abuelo del kamishibai se encuentra en los emakimono o rollos pintados que perpetuaban escenas bélicas de familias guerreras importantes o conservaban la historia de los templos budistas, pero posteriormente exploraron la narrativa lúdica pintando temáticas satíricas. Uno de los más antiguos registrados es Chōjū-jinbutsu-giga que pertenecía al templo Kōzan-ji en Kioto y data del siglo XII.



2.- Un solo formato de lámina

A menudo oirás a personas decir "no, el único tamaño válido para kamishibai es el A3" lo que no es del todo cierto. Una persona sabia me dijo una vez "El kamishibai debe tener el tamaño adecuado para su público". Lo convencional de los gaito kamishibaia o narradores de kamishibai callejero era más cercano a 25x36 o similar. Posteriormente aparecieron cuentos en tamaños A3 o tabloide, lo cierto es que los narradores tradicionales no conocían esos tamaños de imprenta porque creaban sus propios retablos (o teatrillos) y sus propias láminas pero tenían más o menos los mismos tamaños.


Hoy por hoy existen múltiples tamaños de kamishibai, algunos gigante para escenarios, tamaño A1 o incluso más y teatrillos muy pequeños, miniaturas, como los que realiza editorial Sherezade en cajitas de fósforos.

Los tamaños estándares de mercado son cercano al A3 y al A4, eso significa que si tienes un butai de estos tamaños te será más fácil encontrar cuentos para él, pero siempre puedes trabajar tus propias historias y tu propio teatro al tamaño que quieras.









3.- Solo sirve para narrar cuentos


Falso! El formato kamishibai es muy versátil, no solo puedes narrar ficción con él, también puedes hacer mapas de lugares con puntos para visitar, presentaciones de temas como una ponencia sobre dinosaurios, o ilustraciones tiernas sobre como es el día de un niño que va al jardín. En Japón existen kamishibai de múltiples temas y no está demás que nosotros exploremos en el aula o en la biblioteca temas personales o realistas en formato kamishibai.




4.- Hay que tener mucho desplante para narrar kamishibai


Es cierto que los actores y narradores orales profesionales tienen ciertas habilidades entrenadas que les permiten desenvolverse mejor en una presentación de kamishibai pero incluso ellos pueden caer en un pecado garrafal a la hora de narrar: el protagonista es el teatro no el narrador.



Por eso el kamishibai es tan amigable con los narradores nóveles pues es un excelente compañero en escena y permite tanto a niños como a adultos explorar la narración oral.




5.- Si o si tienes que tener el teatrillo de 3 puertas para narrar

Nop! El butai de 3 puertas es hermoso y útil, le da el sentido de espectáculo al kamishibai pero hay muchos formato de butai e incluso hay personas que narran kamishibai sosteniendo las láminas con las manos.


Tradicionalmente los narradores de kamishibai llevaban montado el butai sobre sus bicicletas, este consistía en un marco de madera el cual contaba con un riel y fondo para sostener las láminas, a su vez se sostenía sobre una cajita de madera mediante bisagras, las cuales permitían bajar el butai una vez terminada la función. Esta cajita tenía varios compartimientos donde el Gaito Kamishibaia guardaba los dulces que llevaba para vender.


De hecho algunos butai antiguos no tenían puertas sino una lámina inicial con unas cortinas dibujadas la cual se deslizaba para dar paso al espectáculo.



Y tú ¿conocías estas información? ¿ tienes algún otro dato curioso sobre kamishibai? Déjanos tus comentario en redes sociales y aclararemos tus dudas.


El próximo mes de octubre estaré realizando un taller de kamishibai virtual de 4 jornadas donde veremos estos y muchos otros datos interesantes sobre este hermoso arte de narración oral japonés. Si te interesa saber más déjanos un mensaje en el sitio o en redes sociales y te enviaremos el programa ;) Sayōnara!


















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